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El Petit Príncep en el Teatre Barts, un musical sobresaliente que despierta tu niño interior

Las Navidades son unas fiestas de ilusiones, sentimientos, amor y magia. Si bien las disfrutan sobre todo los más pequeños, los adultos también deberíamos dejarnos llevar y disfrutar de estar en familia, de valorar las cosas más importantes de nuestra vida, de poner el amor por delante y ser agradecidos con todo el mundo. Seríamos más felices viviendo siempre así y no tan solo en unas fechas señaladas. Pero, ya que eso no resulta tan sencillo y nuestro día a día nos consume poco a poco, siempre podemos recordar estas emociones releyendo El Principito, el clásico libro escrito por Antoine de Saint-Exupéry, y en Navidades, como ya empieza a convertirse en tradición, yendo a bailar y disfrutar de El Petit Príncep, un musical con música de Manu Guix, letras de Marc Artigau y dirigido por Àngel Llàcer.

En Cataluña, es una tradición en Navidades llevar los niños al teatro a ver la representación del clásico Els Pastorets de Josep Maria Folch i Torres. Estas fiestas son una buena oportunidad para llevar los niños al teatro y, afortunadamente, hay una oferta muy amplia. El Petit Príncep es un musical excelente, muy bien ejecutado, idóneo para estos días porque despierta emociones y enamora a grandes y pequeños.

El Petit Príncep es un musical basado en el libro escrito por Antoine de Saint-Exupéry. Es un clásico de la literatura, de lectura obligatoria por todo el mundo, sin excepción. Este libro es un referente para muchas generaciones, es único; trata muchos temas como el amor, la individualidad, la imaginación o el respeto. Muchos lectores lo releen de vez en cuando para disfrutar de su sabiduría y aprender cosas nuevas desde un punto de vista nuevo. Este libro proporciona tantas cosas que es bueno revisarlo de vez en cuando.

Con un material tan bueno, era lógico que su adaptación teatral fuera tan sobresaliente y tuviera un éxito tan grande. Ya es el cuarto año que El Petit Príncep se representa en el teatro Barts de Barcelona y deseamos que lo haga durante muchos muchos años más. Además, durante el año el espectáculo efectúa algunas funciones de gira. Por ejemplo, en febrero de 2018 se representará en el Teatre Kursaal de Manresa.

Toda la producción es fantástica. En primer lugar, destaca el trabajo excelente que han efectuado Manu Guix y Marc Artigau con la música y letras. Una historia como la de El Principito tan solo podía ser readaptada y explicada de nuevo con el lenguaje universal de la música. Manu Guix ha captado toda la esencia de la historia de Antoine de Saint-Exupéry y ha creado una composición capaz de llegar a un nuevo público en un nuevo formato, con un estilo musical más moderno. Lo importante es que el mensaje de esta historia llegue, ya sea leyendo el libro o viendo la obra de teatro.

En una hora y poco de espectáculo, se combinan una multitud de géneros musicales, desde las más animadas y contagiosas como ‘El Vanitós’, ‘Serem Petits Prínceps’ o ‘Cançó dels Baobabs’ hasta las más dramáticas e intensas como ‘La Rosa’ o ‘El Meu Asteroide’. Al tratarse de un espectáculo dedicado a un público infantil, las canciones están compuestas especialmente para atraparles, captar su atención y su gran calidad también enamora a los adultos. A la salida, se puede comprar el CD y que te lo firmen algunos de los personajes, nosotros ya lo reproducimos en bucle.

Este año, el espectáculo está protagonizado por Júlia Bonjoch, Jordi Coll, Josep Palau, Marc Pociello (que, a su vez, estas Navidades actúa en Tick, Tick… Boom! en el Teatre Gaudí junto a Xavi Duch, quien también actuó otras temporadas en El Petit Príncep) y Diana Roig (quien nos enamoró cantando ‘La Rosa’). Todos ellos interpretan muy bien los distintos personajes que aparecen en esta maravillosa función y son muy divertidos.

La puesta en escena es inigualable y demuestra que El Petit Príncep es una gran superproducción. Durante el espectáculo hay muchos efectos visuales y, junto con el vestuario y maquillaje, se convierte en un musical muy bonito de ver y que funciona muy bien. En realidad, todo parece un cuento y el espectador se adentra con facilidad en la historia del Principito.

Nos encantó El Petit Príncep, durante la función volvimos a ser niños, nos sentimos liberados, nos emocionamos, nos enamoramos, nos reímos, disfrutamos, aprendimos, bailamos y no podíamos dejar de aplaudir. Es un espectáculo que no deja indiferente, llevamos estos últimos días escuchando el CD y hablando de él, recordando toda la sabiduría que transmite este pequeño gran príncipe.

¿Qué mejor plan para estas fiestas que ir a ver El Petit Príncep? Podéis comprar vuestras entradas en la página web del teatro Barts. Hay muchas fechas y sesiones, así que os podréis organizar bien con tiempo.

Cesar y Daniel

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‘Tick, Tick… Boom!’ en el Teatre Gaudí: un musical para los amantes del arte y todo el público en general

Ya se ha estrenado Tick, Tick… Boom! en el Teatre Gaudí de Barcelona, protagonizado por un trío enorme: Xavi Duch, Lu Fabrés y Marc Pociello. Es un musical autobiográfico que Jonathan Larson (compositor de Rent) escribió poco antes de Rent. Esta producción en catalán dirigida por Ferran Guiu debería ser vista obligatoriamente por los aficionados del teatro musical, ya que Jonathan Larson transformó el teatro musical moderno con Rent y poder ver otro de sus trabajos en nuestro país es todo un lujo. Pero también es 100% recomendable para todos los públicos, ya que es un chute de adrenalina gracias a su música tan potente y es una historia tan real que cualquiera puede sentirse representado.

En Tick, Tick… Boom!, el protagonista Jon (Xavi Duch) está a punto de cumplir los 30 años y sufre una crisis existencial sobre qué hacer con su futuro. Se encuentra en una edad en la que debería tener una vida más estable, con una profesión seria y reputada por la sociedad, pero lucha por componer y sacar adelante su propio musical, sin demasiado éxito.

Junto a él está su amigo Mike (Marc Pociello), un chico que de joven quería ser actor, tenía un futuro prometedor, pero que finalmente se decantó por la estabilidad que le ofreció el trabajar en el sector del marketing, si bien a costa de hacer jornadas interminables, viajar mucho, pasar poco tiempo en casa, etc.

También está Susan (Lu Fabrés), la novia de Jon, bailarina que hace clases a niños y, a su vez, para poder sobrevivir, trabaja en un bar. Tanto Marc Pociello como Lu Fabrés también interpretan a otros personajes durante la función, como por ejemplo el padre de Jon o su agente.

Como ya hemos dicho, el elenco de esta producción es enorme. Los tres están excelentes, ya que combinan sus grandes voces, con unas interpretaciones perfectas y mucho sentido del humor (sobre todo cuando hacen los papeles del padre y la agente). Ahora bien, debemos reconocer que nos quedamos prendados de Lu Fabrés en uno de los momentazos del espectáculo: ‘Come To Your Senses’. Bravo, bravo, bravo!!!

Es una obra que divierte, el público se rió mucho y eso se agradece mucho, Tick, Tick… Boom! tiene la capacidad de alegrar el día a cualquiera. De miércoles a domingo está en el Teatre Gaudí, ¿qué mejor plan que ir a divertirse al teatro después de salir del trabajo? Pero este musical no solo divierte y entretiene, sino que también hace pensar.

Jon está en un momento de su vida que se plantea si sigue las recomendaciones de su amigo Mike para que también trabaje en marketing (lo que le daría un trabajo estable y, sobre todo, un sueldo fijo) o sigue luchando por sus sueños, su verdadera vocación profesional, pese a ser muy duro y provocar un desgaste en su vida personal.

Hoy en día, todos los trabajos son precarios y es recomendable no generalizar, pero es verdad que la cultura siempre ha sufrido un desprestigio por parte de la sociedad. Está bien visto trabajar en oficinas, en industrias, en comercios, etc., porque, tradicionalmente, estos trabajos ofrecen unas garantías de salario y jornada más estables.

En cambio, las personas que se dedican a la cultura (en este caso, el teatro y la música), por ejemplo, lo tienen muy complicado para encontrar un trabajo. Es una profesión muy diferente a las demás, es muy vocacional, que pone por delante la calidad ante la productividad. Y entre proyecto y proyecto, ¿qué ocurre? No queda otra que seguir formándose, trabajar en la hostelería para ahorrar, hacer clases, etc. Qué profesión más bonita tienen los actores, es envidiable su capacidad para hacer creer a miles de espectadores que son otras personas y explicarnos sus historias para conmovernos, hacernos pensar, divertirnos o sentir emociones. Nos proporcionan más de lo que creemos y por ello merecen nuestro respeto y admiración.

Insistimos que es mejor no generalizar. Hoy en día, tampoco es tan fácil encontrar un trabajo en marketing o cualquier otro sector, como le propone Mike a Jon. También hay mucha competencia, pocos puestos de trabajo, sueldos bajos, jornadas larguísimas de saber a la hora que entras y no a la que sales, exigen muchos idiomas, conocimientos de programas, muchas capacidades, años de experiencia, etc. Por ese motivo, en un mundo tan duro, tan complicado y tan competitivo, qué mejor que invertir nuestro tiempo, nuestros esfuerzos, nuestras energías e ilusiones en algo que realmente nos motive y amemos de verdad, que nos haga sentirnos realizados como escribir una obra musical, dibujar cómics, hacer estadísticas, pintar o escribir un blog sobre teatro musical.

Jonathan Larson no lo tuvo nada fácil para sacar adelante Rent y, por ello, Tick, Tick… Boom! es su historia, pero podría ser la de cualquiera, todos nos podemos sentir identificados en muchos de los momentos, pensamientos e ideas de los protagonistas. Larson se convirtió en un referente en el teatro musical y dejó un enorme legado con Rent que seguimos disfrutando todavía hoy en día. Por desgracia, se marchó demasiado temprano. Inicialmente, él planteó Tick, Tick… Boom! como un monólogo, pero años más tarde después de fallecer, David Auburn lo readaptó a una obra para tres personajes, como la conocemos ahora. Estoy seguro que Jonathan Larson se sentiría muy orgulloso de este musical y de su producción catalana.

En el escenario del Teatre Gaudí nos encontramos con un sofá, una mesa y un piano. No hace falta más para explicar la historia, se utilizan todos los recursos que ofrece el teatro para las distintas escenas, como por ejemplo el gran protagonismo que tienen las luces. Todo está muy bien pensado y preparado, la dirección de Ferran Guiu es excelente, como siempre, al cuidar hasta el detalle más pequeño.

Un punto muy positivo de esta producción es que hay una banda de rock en el escenario tocando en directo. Parece que no, pero es básico en un musical, que actores y músicos actúen y toquen los instrumentos en directo tiene un gran valor añadido. Sería maravilloso poder disfrutar de las canciones de los musicales que se producen en el Teatre Gaudí y en el Versus Teatre. Entendemos que editar un CD sería un sobrecoste para la producción (además ahora que cada vez se compra menos música), pero sí que es cierto que sería una buena manera de recordar los musicales que se han disfrutado en estos teatros. Pero quizás, comercializar las canciones online sería una opción más económica, ¿verdad? Bueno, ahí dejamos la propuesta. De todos modos, siempre podremos disfrutar del vídeo de 30/90 en el estudio de grabación.

Tick, Tick… Boom! ya se puede ver hasta el próximo 7 de enero de 2018. Las funciones son de miércoles a sábado a las 21:15h y los domingos a las 20h, con una función especial –con campanadas incluidas– en fin de año. No olvidéis comprar vuestras entradas en la página web oficial del Teatre Gaudí de Barcelona.

 

Cesar y Daniel

Enamorados de Cabaret, en el Teatre Victòria de Barcelona

Cabaret es un clásico del teatro musical. La producción que se puede ver actualmente en el Teatre Victòria de Barcelona forma parte de la gira conmemorativa del 50 aniversario del estreno en Broadway de este musical. Es un espectáculo de excelente calidad, es una superproducción en mayúsculas, con una puesta en escena espectacular, unos actores maravillosos y, por supuesto, cuenta con una historia y unas canciones conocidas por todos, pero que siempre es agradable recordar y volverse a enamorar.

Cabaret ocurre en Berlín de los años 30 y explica la historia de Cliff, un escritor que se muda a la ciudad y convive con Sally Bowles, actriz y bailarina del club nocturno Kit Kat Club. También aparecen un conjunto de personajes como el Maestro de Ceremonias o Herr Schultz que ayudan a hacer avanzar la historia, así como ambientar en la época de los hechos, con mucha intensidad política y social.

En la actualidad, nos encontramos en una situación un tanto similar –con muchas diferencias también, por supuesto–, donde la política está a la orden del día. Son momentos de cambios en la política y la sociedad, pero si algo expresa Cabaret es que los extremos no son positivos en absoluto. No es necesario crear fracturas entre las personas, la política es una parte importante de nuestras vidas pero las personas son todavía más importantes. No vayamos a romper nuestras relaciones con amigos, familiares y compañeros debido a la política. Creemos puentes y encontremos un punto de entendimiento y de diálogo. No nos hagamos daño a nosotros mismos.

Además del contenido político de Cabaret, el musical trata una multitud enorme de temas muy actuales, como la individualidad, el respeto, la libertad, la sexualidad, etc. Son tantos, que uno no puede salir indiferente del teatro y, además de tararear las canciones, sale dándole vueltas. 

El musical cuenta con música de John Kander y letras de Fred Ebb (en este caso, las letras están adaptadas al español). Tras el éxito que tuvo este musical sobre los escenarios, rápidamente se adaptó al cine. La película la dirigió Bob Fosse y la protagonizó Liza Minnelli, con algunos pequeños cambios en la historia y la supresión de algunos números (como Don’t Tell Mama).

Por cierto, ¿¿¿qué ha ocurrido con Mein Herr??? Justamente una de las canciones más conocidas del musical ¿y no está? ¿Cómo puede ser?

En Barcelona, Cabaret está dirigido por el coreógrafo Federico Barrios, ayudado por David Pintó. Está protagonizado por Elena Gadel, Ivan Labanda y Bernat Mestre. El elenco incluye un gran número de bailarines que están muy, pero que muy, bien.

 

El día que nosotros asistimos a la función no actuaba Elena Gadel, sino que vimos a Teresa Abarca y nos enamoramos de ella. Como actriz es fenomenal, se hizo el papel de Sally completamente suyo, captó toda su esencia y personalidad. Vocalmente, tiene un vozarrón y, en el número de ‘Cabaret’, nos emocionó. Su voz consiguió que nos olvidáramos de absolutamente todo para centrar nuestra atención en ese precioso y excepcional momento. Deseábamos que no se terminara nunca. Menudo talento, ¡hay que verla!

En teatro, una buena parte del público prefiere ver al reparto original, ya que son las caras más conocidas, que están en cartel y llaman más la atención. Eso es comprensible pero, ahora bien, el elenco suplente también tiene mucho talento, está a la altura y vale muchísimo la pena ver. Perderse una obra tan solo por querer ver el elenco principal es una tremenda bobería. Por supuesto que Elena Gadel está maravillosa, eso ni se duda, pero también lo está Teresa Abarca. Desde aquí, la felicitamos y os recomendamos que la vayáis a ver.

La puesta en escena de este Cabaret es una pasada. Es una producción que nada tiene que envidiar a Broadway: grandes decorados, maquillaje, vestuario, coreografías… Las escenas son ágiles y los números son todos distintos y están muy bien pensados.

Cabaret en el Teatre Victòria nos enamoró. Es, sin duda alguna, una superproducción fantástica, con muchos detalles bien cuidados. Es un espectáculo bonito de ver, que divierte, hace pensar y emociona a la vez. Es uno de los musicales de la temporada, muy bien presentado y ejecutado. La vida es divina en Cabaret, vayan a pasarlo bien. Podéis comprar las entradas en la página web oficial del Teatre Victòria y ¡a disfrutar!

Annie en el Piccadilly Theatre de Londres, un musical entretenido para toda la familia pero que se queda a medio gas

Este año se ha estrenado en el Piccadilly Theatre de Londres el revival de uno de los clásicos más famosos del teatro musical: Annie. Este musical tiene tres adaptaciones cinematográficas (la última de ellas estrenada en 2014) y numerosas producciones teatrales, ¿era necesario que regresara a los escenarios de Londres? Es un espectáculo infantil, entretenido para los niños, un buen montaje, una buena escenografía y con un elenco que está a la altura y lo da todo. Mi única duda al salir del teatro fue: ¿es para tanto?

Este revival contó con la participación de Miranda Hart, una actriz cómica británica que en España no conocemos demasiado pero sí que es muy famosa en su país. En la función que yo asistí, ella estaba enferma, así que la sustituyó Anne Smith y digamos que esperaba más de ella. Pese a ser el reclamo de esta producción, Miranda Hart ya ha finalizado sus funciones y ha sido substituida por Craig Revel Horwood, otra estrella británica, popular por participar en el talent show Strictly Come Dancing (Mira Quién Baila). Si un espectáculo necesita poner caras conocidas en el cartel para captar público, es mala señal.

Annie es una niña huérfana, con ganas de descubrir mundo y salir del orfanato donde vive. El rico y famoso Daddy Warbucks decide adoptarla durante una semana para lavar su imagen pública, pero se queda prendado de la simpatía y el carácter de Annie, así que decide ayudarla a buscar a sus padres. La propietaria del orfanato, Miss Hannigan planea conseguir una fortuna engañando al señor Warbucks.

Los decorados de Annie están muy bien. En ese sentido, se puede ver que esta producción es importante, ya que algunas escenas se veían enormes, todo es a lo grande, con muchos detalles. Visualmente es un escenario muy bonito, puede sorprender mucho a los niños.

El elenco también está de lujo. Es increíble cómo actúan y cantan las niñas, con tanta naturalidad y facilidad. Será que en España no estamos tan acostumbrados a ver producciones con niños y nos sorprende verlos encima del escenario. En Annie, todas las niñas son adorables, divertidas, cantan bien… Los adultos también estaban muy bien, mi preferida fue Holly Dale Spencer. Las coreografías son espectaculares y me sorprendieron gratamente algunas de las canciones, como ‘It’s A Hard-Knock Life’, ‘You’re Never Fully Dressed Without A Smile’ y ‘I Think I’m Gonna Like It Here’.

En general, este revival de Annie cuenta con buenas actuaciones, puesta en escena y coreografías originales. La última adaptación cinematográfica de Annie está ambientada en la actualidad, en cambio, en el teatro se ha mantenido la historia en los años 30, como su producción original. Pero sigo sin entender qué necesidad había de que regresara al West End. Quizás, está destinado a otro tipo de público, no es para mi.

Annie at the Piccadilly Theatre in London, an entertaining musical for the whole family but not my cup of tea

This year the revival of one of the most famous classics of musical theatre has been premiered at the Piccadilly Theatre in London: Annie. This musical has three cinematographic adaptations (the last of them premiered in 2014) and numerous theatrical productions. My question is: was it really necessary to bring back Annie to London? It’s a children’s show, entertaining, but I’m not sure I really liked it. I had a good time and I was surprised by the choreographies and the sets, but I think that kids can enjoy it more than me.

Annie is an orphan girl who wants to discover the world and leave the orphanage where she lives. The rich and famous Daddy Warbucks decides to adopt her for a week and he falls in love with her sympathy and personality. He decides to help Annie and try to find her parents. The only problem is that the owner of the orphanage, Miss Hannigan, plans to make a fortune fooling Mr. Warbucks.

Annie‘s sets are extraordinary. You can see that this production is huge, because some scenes looked enormous, with a lot of details. Visually it is a very beautiful show that can surprise children.

The cast is also fantastic. It’s amazing how girls can act and sing so well. All the girls are adorable, funny and they sing well. The adults were great too, my favourite was Holly Dale Spencer.

The choreographies are spectacular and I was pleasantly surprised by some of the songs, like ‘It’s A Hard-Knock Life’, ‘You’re Never Fully Dressed Without A Smile’ and ‘I Think I’m Gonna Like It Here‘.

In general, the Annie revival features good performances, staging and original choreographies. But I still do not understand why it had to return to the West End. Maybe, it’s meant for other audiences and not for me.

Billy Elliot en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid: un musical bonito, emotivo y actual

Hace unas semanas, aprovechando el puente del Pilar, estuvimos en Madrid disfrutando de sus museos, el parque del Retiro, sus calles, sus barrios y, por supuesto, no podíamos perdernos un musical. Fuimos a ver la adaptación en español de Billy Elliot, el musical de Elton John.

Nos llamó la atención que la cartelera de Madrid es bastante diferente a la de Barcelona en cuanto al teatro musical. En la capital se encuentran las grandes producciones como El Rey León o Billy Elliot, ninguno de los dos saldrá de gira debido a su complejidad técnica y se representarán tan solo allí. Pero no pasa nada, ¡se puede coger el AVE para ir a verlos! En cambio, en Barcelona los musicales que se producen son más bien pequeños, muchos de ellos en catalán, si bien hay adaptaciones de Broadway también hay muchos nuevos y originales y también llegan grandes producciones en gira de SOM Produce o Stage Entertainment. En cualquier caso, son dos ciudades diferentes y que, entre las dos, tienen una oferta de musicales para todos los gustos. Los aficionados del género no nos podemos quejar.

Billy Elliot es un musical  británico, se representó durante 11 años en el Victoria Palace Theatre. Finalizó las funciones para poder reformar el teatro, que está a punto de abrir sus puertas de nuevo, pero esta vez para estrenar la sensación del momento: Hamilton.

Este musical está basado en la película del 2000, con Jamie Bell en el papel principal. Cuenta la historia de un chico que vive en el norte de Inglaterra en 1984, durante la manifestación de los mineros, y que quiere ser bailarín de ballet. Al igual que muchas personas, Elton John quedó prendado por esta película y, junto a Lee Hall, adaptó la historia a los escenarios en forma de musical. El resultado es excelente y brillante. Un referente del teatro musical moderno que si tenéis la oportunidad, no os lo podéis perder.

La historia es muy emotiva y bonita, ya que trata sobre la superación personal, la necesidad de romper con los estereotipos y los convencionalismos, la libertad individual, la lucha… Si bien los mineros perdieron la huelga, su lucha marcó el Reino Unido. Es curioso ver esta historia representada en España hoy y es inevitable ver reflejadas muchas cosas de las que estamos viviendo actualmente. Deseamos que sirva para reflexionar, que el público se emocione y disfrute, a la vez que piense en lo que está ocurriendo en nuestra sociedad desde un nuevo punto de vista: el de las personas.

Musicals Are Great es un blog sobre musicales y, por tanto, no opinaremos sobre política, pero hay una escena que nos puso los pelos de punta y nos emocionó. Se trata de Solidarity (en castellano Solidaridad Obrera), donde se ven los niños bailando mientras a sus espaldas los mineros se enfrentan a los agentes. El pasado 1 de octubre, los cuerpos de seguridad del estado ejercieron la fuerza de forma desproporcionada (la violencia es violencia y, por mucho que lo digan los políticos, jamás puede ser proporcionada) contra personas pacíficas que se encontraban en colegios electorales en distintas localidades de Cataluña, incluidos niños y ancianos. Como ciudadanos, estas imágenes –que se han podido ver incluso en medios de comunicación internacionales– nos han dolido mucho y no las olvidaremos jamás. La intervención del estado de forma violenta no es algo que se deba celebrar ni mucho menos, significa que algo va muy mal en nuestro país, que no funciona bien y que hay que buscar una solución urgente. Como bien dice la canción: solidaridad. Esto es lo que necesitamos, así como escucharnos más, respeto a todas las personas, a la diversidad de ideas. Por favor, diálogo y no violencia.

Después de este paréntesis, seguimos. Billy Elliot es un musical que, tal y como se hacía en el Victoria Pallace Theatre se ha trasladado al Nuevo Teatro Alcalá de Madrid, pero en castellano para que el público de aquí lo entienda, por supuesto. No obstante, a nuestro parecer, ha perdido algo de su esencia, se ha españolizado algo que es muy british y esto es algo bueno y malo a la vez. Nos explicamos: en Londres, los personajes hablaban con un inglés muy cerrado, del norte, que incluso costaba de entender para los espectadores de habla no inglesa, pero que ambientaba muy bien en la época y en la localidad donde ocurren los hechos. Lo positivo es que para los espectadores españoles se puede entender todo y no perderse ningún detalle de la historia y de los diálogos, claro.

Tanto los decorados como la puesta en escena son iguales a la producción de Londres y no hay nada que envidiar de la producción de allí: la calidad es igual de excelente en todos los aspectos. Se han cuidado todos los detalles, los vestuarios, las coreografías, la iluminación, el guión, los efectos… ¡Qué pasada la casa que se eleva desde el suelo! La traducción está muy bien, las letras no chirriaban y la adaptación es muy buena. Felicidades a David Serrano, encargado de la adaptación y dirección por esa labor.

El elenco en esta adaptación española está a la altura y hay muchísimo nivel. Lo protagonizan Natalia Millán, Carlos Hipólito y Adrián Lastra (el día que asistimos no actuaba él, sino Carlos Salgado pero vimos a Lastra entre el público). Disfrutamos especialmente viendo cantar y bailar a Natalia Millán, esta mujer es un derroche de voz y talento, la verdad es que se hace enorme encima del escenario y está maravillosa en el papel de la señora Wilkinson, tan dura pero tan tierna a la vez.

Los niños son el centro de este musical y, por ese motivo, deben saber cantar, bailar y actuar muy bien. Nosotros pudimos ver a Pablo Bravo como Billy, Samuel Gómez como Michael, Leire Sánchez como Debbie y Pablo Carreter como Tiny. Todos están fantásticos y estupendos, menudas estrellas, si son así de buenos desde tan pequeños, ¿os imagináis lo que vamos a disfrutar los espectadores cuando se hagan mayores? Son un ejemplo de esfuerzo y verles actuar es una gozada. Las coreografías son fenomenales, al igual que las canciones, el público salía del teatro emocionado y entusiasmado con todo lo que había visto.

Billy Elliot es maravilloso. Es una atracción muy recomendable para aquellos que visiten Madrid durante unos días. Es diversión, emoción, talento, canciones preciosas, bailes espectaculares, etc. Tiene todos los ingredientes para entusiasmar y enamorar a todo el mundo, incluso a los que los musicales no les llaman la atención.

Si no os podéis permitir ir a verlo en el teatro, ¡hay una alternativa! Antes de cerrar en Londres, se editó un DVD que realmente está muy bien, con el elenco británico y con subtítulos en español. Vale la pena verlo.

Podéis comprar vuestras entradas para Billy Elliot en su página web o en la del Nuevo Teatro Alcalá de Madrid. Ya os avisamos que los pies se os pondrán a bailar solos desde las butacas y saldréis tarareando las canciones y con una sonrisa en la cara. Deseamos que Billy siga bailando durante mucho tiempo más.

School Of Rock en el New London Theatre, un musical que contagia mucha energía

A scene from School Of Rock @ New London Theatre. Music by Andrew Lloyd Webber. Book by Julian Fellowes. Lyric by Glen Slater.
Directed by Laurence Connor.
(Opening 24-10-16)
©Tristram Kenton 10/16
(3 Raveley Street, LONDON NW5 2HX TEL 0207 267 5550 Mob 07973 617 355)email: tristram@tristramkenton.com

Qué caña de niños, menudo arte tienen los protagonistas de School Of Rock, un musical que se puede ver en el New London Theatre. Está basado en la película protagonizada por Jack Black, pero para el teatro cuenta con música de Andrew Lloyd Webber y letras de Glenn Slater. Recuerdo la decepción que sentí en enterarme de este proyecto de Webber, tampoco me gustó el vídeo de presentación en 360º, incluso me sorprendió que llegara a Londres tras su paso por Broadway. No obstante, me llevé una grata sorpresa. ¡School Of Rock es brutal!

En Londres, el musical está protagonizado por Gary Trainor, Florence Andrews, Oliver Jackson, Preeya Kalidas y los niños. Los niños se van alternando para poder combinar su formación, tiempo libre y actuación en el espectáculo. Todos ellos son maravillosos, cuánto talento. Son divertidos, tocan los instrumentos muy bien y son unas verdaderas estrellas de rock.

Los niños tocan en directo. En los momentos que la banda toca, los músicos del espectáculo abandonan sus instrumentos para contemplar a los más pequeños dándolo todo. Es toda una experiencia que vale la pena ver, ya que puede inspirar a los más jóvenes a desear introducirse en el mundo de las artes.

A scene from School Of Rock @ New London Theatre. Music by Andrew Lloyd Webber. Book by Julian Fellowes. Lyric by Glen Slater.
Directed by Laurence Connor.
(Opening 24-10-16)
©Tristram Kenton 10/16
(3 Raveley Street, LONDON NW5 2HX TEL 0207 267 5550 Mob 07973 617 355)email: tristram@tristramkenton.com

La historia de School Of Rock no es nada del otro mundo y la versión teatral es exacta a la de la película, no se ha introducido ninguna novedad (tampoco era necesario ni había mucho más que sacar). Su función es la de entretener y divertir y tampoco hay que esperar nada más. Explica la historia de Dewey Finn, un artista de rock fracasado y sin dinero. Un día contesta una llamada dirigida a su compañero de piso y se hace pasar por él, le ofrecen un trabajo como profesor de música en una escuela. El centro es muy conservador, pero motivará a los niños para que formen una banda de rock.

La puesta en escena es excelente, el escenario del New London Theatre es circular y aprovecha esa característica para distribuir los decorados y facilitar los cambios de escena. Al final, uno tiene la sensación de estar asistiendo a un concierto de rock y se olvida de que son niños los que están actuando son verdaderos artistas.

La música de School Of Rock está muy bien, suena genial, tiene un estilo muy rockero. Andrew Lloyd Webber es el compositor de una de las óperas rock más famosas, Jesus Christ Superstar, no obstante, el sonido de School Of Rock es muy diferente. Si bien es un musical, el cast recording podría escucharse como un CD de rock. Esto es muy positivo, significa que el espectáculo está muy bien trabajado y ambientado y demuestra la versatilidad y talento del compositor.

School Of Rock es un musical con niños pero es para todos los públicos y desatará pasiones a los mayores. Es una gozada, una caña, es una pasada y todo el mundo lo puede disfrutar. Es un musical recomendable porque es divertido, la música es muy guay. También es aconsejable ir a verlo acompañado de los más jóvenes porque es muy positivo ver a niños con tanto talento y tantas ganas de divertirse haciendo música, es un buen ejemplo.